En la cultura japonesa, donde el divorcio aún conlleva un estigma social considerable (especialmente para mujeres), la negativa a firmar no es solo un capricho. Es un acto de desesperación real. Los mangakas explotan esto para mostrar el momento más bajo de un personaje: aquel en que la dignidad se sacrifica en el altar del amor fallido.
The "he won't sign the paper" gag can only be stretched so far before it feels like the plot is stalling. Some readers find the back-and-forth frustrating if there isn't enough character growth. Logic Gaps: no quiero firmar el divorcio manga